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LA
CASA EMBRUJADA:
Hace
algún tiempo, en un paseo que hice por los bosques del alrededor de
la ciudad de Barcelona, íbamos por la carretera de Vallvidrera,
cuando de pronto el coche en el que viajábamos mi prima Ángela y
yo, se paró sin razón...
Era un coche de alquiler y nos
habían asegurado que todo estaba bien, por lo que decidimos bajar
del coche y pedir ayuda, ya como mujeres inexpertas que éramos en
mecánica, ni siquiera lo intentamos arreglar, teníamos miedo de
estropearlo más de lo que ya estaba...
Nos colocamos las dos
en el arcén de la carretera esperando que algún coche pasara y nos
ayudara, era alrededor de las 6 de la tarde, y como era en el mes de
noviembre ya empezaba a oscurecer, empezamos a sentir miedo e
inseguridad, nosotras en plena carretera y solas...
Pero
nuestra suerte cambió en pocos minutos un coche se detuvo, era un
joven muy guapo, nos preguntó que pasaba y nosotros no supimos
explicarle exactamente el problema que tenía el coche, el joven
levantó el capó y miró si el coche tenía algún desperfecto, pero
como ya oscurecía y no teníamos ninguna linterna el joven nos
sugirió...
- Miren, vivo cerca de aquí, en una pequeña
casa, muy humilde, vivo con mis abuelos, pero con todo gusto les
ofrezco mi casa y mañana bien temprano vamos a la ciudad y buscamos
ayuda, y si no es algo grave hasta yo les puedo ayudar sin ningún
compromiso..¿que dicen?
Ángela y yo nos miramos y pensando
que era peor quedarnos solas en la carretera, además era muy oscura,
aceptamos la propuesta del joven...
Ocultamos el coche entre
unos pinos y nos dirigimos bosque adentro hacia el hogar del joven,
efectiva mente no se encontraba lejos de la carretera, cuando
entramos a la casa, estaban una linda pareja de ancianos sentados en
unas mecedoras de madera, muy callados, la abuela sólo nos sonrió,
nosotras contestamos el saludo y el joven inmediata mente nos llevó
a lo que sería nuestro cuarto...
Al llegar la noche, Ángela
y yo no podíamos dormir de tantos ruidos que escuchábamos,
decidimos salir para ver que pasaba, y vimos que el cuarto del joven
tenía la luz encendida, y escuchábamos como se aclamaba desesperada
mente a Dios pidiendo repetidas veces perdón...
pero no sabíamos
por qué, Ángela se acercó al baranda de la escalera y me dijo:
-
¡Mira!!!.....
Estaban bajo nosotras las dos mecedoras que se
movían como si algo o alguien estuviera sentado ahí, mereciéndose,
no había viento ni nada que las moviera, las dos nos miramos
asustadas y corrimos a nuestra habitación para encerrarnos, cuando
amaneció ninguna de las dos había podido dormir...
Cuando
salimos de la habitación había un silencio sepulcral, que hasta
daba miedo, estábamos tan asustadas que decidimos salir de de la
casa y buscar el coche, al fin de cuentas no caminaríamos mucho...
Cuando llegamos al coche, cual seria la sorpresa, que arrancó
a la primera, sin ningún fallo y logramos irnos de ese misterioso
lugar el cual nos causaba miedo, llegamos enseguida a la ciudad y al
primer restaurante que encontramos, paramos pues teníamos mucha
hambre, en el restaurante un policía que se encontraba sentado cerca
de nosotras desayunando nos preguntó:
-
¿Es de ustedes ese coche que esta afuera? - Si.- le respondimos.-
¿Por qué oficial?.
- Me pareció haberlo visto en la orilla
de la carretera entre unos pinos? -Ha si, lo que pasa es que nos
quedamos en una
casa que esta cerca del lugar, ya que nuestro
coche se paró y no podíamos arrancarlo...
-¿Donde dicen
que se quedaron? - En una casa que esta cerca de allí donde dejamos
el coche....
- La única casa que está cerca de allí es la
de los Sres. Sánchez?
- ¿Unos abuelos que viven con un
joven?
- Dirán, vivían, hace tiempo que murieron los
abuelos, al parecer cuentan que el joven los mató y después se
suicidó...
Se encontraron los cuerpos de los abuelos sin
vida sentados en sus sillas y el joven colgado de su cuarto...
-
No puede ser oficial, tal vez sea otra familia la que usted nos dice,
porque nosotras estuvimos en esa casa, y ahí estaban los abuelos y
el joven, la abuela hasta nos sonrió y el joven nos prestó una
habitación...
- Pues quien sabe muchachas, tal vez esté
equivocado, puede ser alguna otra cabaña del lugar que yo no
conozca, pero no lo creo, en este bosque solo hay esta y vivo aquí
desde que nací, y crean, la única casa que hay es esa, pero para
salir de dudas...
¿por qué no vamos al lugar donde dicen
ustedes que se quedaron a pasar la noche?...
Decidimos llevar
al oficial a la casa, tal vez porque queríamos escuchar de sus
palabras, que efectiva mente, se había equivocado y nosotras nos
quedaríamos tranquilas...
Pero cuando llegamos al lugar, el
oficial afirmó que realmente era la casa de los abuelos asesinados y
del joven que se había suicidado...
Nosotros le creímos
porque la casa ya no estaba igual, cuando entramos, era una casa
totalmente abandonada, sin techo, con telarañas, ahí estaban las
dos sillas solas y del techo de la habitación del joven, aun colgaba
la cuerda con la que había sido ahorcado.